El abono nitrogenado
Fritz Haber, químico judío alemán, con el ingeniero Carl Bosch (no judío)
1909
Karlsruhe, Alemania
Fritz Haber halló cómo arrancar el nitrógeno del aire y fijarlo como amoníaco; Carl Bosch construyó la planta que lo hizo a escala industrial. Llegó el abono sintético y con él el alimento que sostiene aproximadamente a la mitad de los vivos — ningún descubrimiento ha librado del hambre a más gente. El mismo hombre dirigió además el programa alemán de guerra química en la Primera Guerra Mundial y supervisó en persona el primer ataque con cloro en Ypres en 1915, contra la oposición de su mujer. Expulsado de Alemania en 1933 por ser judío, murió en el exilio al año siguiente. Ambos hechos son suyos; lo que este muro agradece es el pan, y el expediente se dice entero.
Parte de «El legado de los judíos» — contribuciones judías verificadas al mundo, con fuentes.